Mi papá estaba fascinado con ella. La familia de él, no tanto. Decían que no era el tipo de muchacha para él. El estaba acostumbrado a salir con gente de su mismo medio social aunque todos iban juntos a la misma escuela. Esto no quiere decir que él era un potentado ni muchísimo menos pero la familia de mi mamá, como ya mencioné antes, no tenía el mismo nivel económico. Pienso sin embargo que la razón de más peso era el hecho de que mis abuelos – los padres de mi mamá – estaban divorciados. Valga aquí mencionar que en esa época esto no era lo usual. Uno no veía la cantidad de divorcios que se ven ahora. La gente era muchísimo más conservadora y si tenían desaveniencias entre ellos simplemente se aguantaban y vivían su vida como podían. Infelices pero juntos, a los ojos del mundo. La familia de mi mamá estaba pues “marcada” por este divorcio. La hacía a ella “distinta”, “diferente” y eso no era bueno. Como dicen por ahí: “Todos somos iguales, pero unos somos más iguales que otros.” Una gran verdad.